jueves, 5 de julio de 2012

Hola voluntarios, la próxima actividad programada es la "Ruta de la Luna Llena",  el día 4 de agosto, cuando pasan unos días en el pueblo todos los que se fueron.  La hora de salida las 9 de la noche, desde la plaza de la iglesia, donde dejaremos cada uno las viandas que despues compartiremos todos a la vuelta.


Publicaremos más información cuando solucionemos algunos problemillas de edición que tenemos.


Saludos a todos, gracias y nos vemos.

miércoles, 6 de junio de 2012




De izquierda a derecha: Mane, Berlanga, José María 'Chambá','Changari' y José 'Pardilla', entre otros

CASINOS, BARES, TABERNAS y CANTINAS



De aquellos establecimientos, muchos de ellos situados en las dos plazas principales. En la plaza de la iglesia: el casino-bar de Santiago Godoy y el bar “La peña”, regentado por Andrés Cortés, que con el tiempo pasó a llamarse bar “Canario” . En la plaza del ayuntamiento: el bar-cine “San Luis” y el bar “Artesano”, posteriormente denominado “Molino Rojo”, primeramente regentado por Miguel Vivas y traspasado mas tarde a Joaquín Espinosa.


Los restantes se encontraban repartidos por las distintas calles del pueblo. En la calle Cruces, el bar “Castañeda”; el bar “Barrero”; el bar “La estrella”, primeramente regentado por Dámaso Lozano, posteriormente por Manuel Caballero, pasando mas tarde a llamarse bar “42”, regentado por Antonio Luis Moreno “el cartero”; el bar “Pitero”;  y el bar del “Guille”, de José Barrero, con sus tapas de bogas fritas.


En la calle Nueva se encontraban el bar de Desposorio Cortés; el bar “La polvareda” de Joaquín Garrido; el café-bar “Sesma” usado también como salón de bodas; y el bar “Apolo XII”.
En la calle Olivo, el bar “El remolino” de Ángel Barcos y el bar “Los porrones” de Francisco Arranz “Arteche”.
En la calle Vistalegre, el bar “La culebra”, más tarde, llamado bar “Taxi”; y el bar “Galán”.
Al final de la calle Estación, el bar “Sol” de Nino García, con todas las paredes forradas con décimos de lotería no premiados.
Todos ellos, tenían un papel muy importante en la vida social. Eran los lugares donde la gente jugaba al dominó y a las cartas (cuatrola, tute, brisca...), leía el HOY, veían los toros y el fútbol en la tele, entre el griterío de quién era mejor sí “El Cordobés” o “El Litri”, sí el Real Madrid de “Di Stéfano” o el Barcelona de “Kubala”, mientras se trasegaban cervezas, vino y carajillos.


Bares que abrían de madrugada, para que los hombres reunidos en la plaza de la Iglesia buscando trabajo para ese día, pudieran tomarse un café de puchero y la copita de aguardiente antes de partir al “tajo”.
Al mediodía y por la noche, el tapeo, de pie en la barra. Se degustaban vinos de las muchas y buenas bodegas del pueblo, entre ellas la de Martín Flores, Dámaso “el largo”, Cortés o Segundo Vivas. Cada “ronda” acompañada de media sardina de lata, un puñado de cacahuetes o altramuces. Así entre “chato y chato” se alternaba con amigos, se cerraban negocios, ....
Se podían clasificar en dos tipos, los bares para asistir “vestidos de limpio”, los domingos con las mujeres, y con buen tiempo se podía sentar en la terraza. O los bares de “batalla”, donde se podía entrar con la ropa que se traía del “corte”, se ataban las “bestias” a la argolla de la pared, y sin mediar palabras, medio litro para el cuerpo.


Para atraer a la juventud y tenerlos entretenidos, algunos bares incorporaron billares y futbolines. Más tarde, con los avances de la ciencia aparecieron las máquinas de bolas “flipper” que se hicieron muy populares, donde en el furor del juego si movías la máquina más de la cuenta, ésta marcaba como una falta y perdías el juego, con el consiguiente enfado del jugador.
El bar “Molino Rojo, instaló una máquina con un dispositivo parcialmente automatizado que reproducía música a través de discos de 45 revoluciones, también conocida como “jukebox, donde al depositar una moneda de una peseta te permitía seleccionar y  escuchar una canción de aquellos grupos o cantantes que triunfaban en aquellos momentos: Abba,  Boney M, Pink Floyd .....
A mediados de los años ’70, el futuro llegó al pueblo. El bar “Barrero” inauguró la discoteca “Acuario”, acontecimiento que nos igualaba a los “veraneantes”, ya podíamos divertirnos igual que los de la capital, marcando un antes y un después en la juventud de Villagonzalo y pueblos aledaños. Años más tarde, Fermín y Maribel, se hicieron cargo del bar “San Luis”, transformando el antiguo local ocupado por el “cine” en la Discoteca “L.M.”, con luces en el suelo imitando a la discoteca “Odisea 2001” que aparece en la película Saturday Night Fever (Fiebre del Sábado Noche).              Francisco Sanchez García

domingo, 6 de mayo de 2012


 


Fila primera: Paco “el dulcero”, Lalo, Luis “Pelusa”, Juanito Romero, Pedro Mari Porro, Pedro Mari “Ratina”, Paco “el de la huerta”.
Fila segunda: Santiago “poli”, Pedro “el negro”, Esteban “cebolla”, Fernando “cajilla”, Felix Montero, Chan “de roque”, Benito “de Donato”, Manolo Vivas


La primera comunión en los años ´70.
Llegaba el mes de mayo, hacía tiempo que ya sentías los nervios. Había llegado el Corpus Christi”, día de “La Primera Comunión”, uno de los acontecimientos más esperados por todos los niños, celebrando una fiesta con familiares y amigos en la que tú eras el protagonista de aquella vida en blanco y negro.

No había una edad determinada para hacerla, podías tener entre 6 y 10 años, todo consistía en asistir a la catequesis que impartían el cura y los maestros respectivos.  El cura se llamaba don Antonio Herrera y los maestros eran don Manuel Ordóñez, don José María, don Ángel Sánchez y don Francisco Casablanca. Cuando éstos estimaban que habías adquirido los conocimiento y las oraciones básicas como el Padrenuestro, el Ave María, el Credo y la complicada Salve, estabas en condiciones de recibir el sacramento de la confesión y comulgar por primera vez en misa.


Primera comunion de Manuela Gil

La catequesis se daba los jueves por la tarde. Aprendíamos religión de aquel catecismo donde venían dibujadas las historias bíblicas: Dios poniendo a prueba para ver si Abraham amaba a su hijo Isaac más que a Él; el niño, que preguntado por San Agustín, le comunicaba su intención de entrar todo el agua del mar en un hoyo hecho en la arena de la playa; Guzmán el bueno entregando el puñal, al jefe de los musulmanes, para que matara a su hijo antes que renegar del catolicismo y entregar España.....
Los niños y las niñas hacían “La Primera Comunión” por separado. Los trajes que llevábamos dependían mucho de la situación económica de cada familia, no es como ahora que todos tiran la casa por la ventana. Los trajes de los niños podían ser de corto, para después utilizarlo cada domingo, o los tradicionales trajes de almirante, marinero o monje. En el caso de las niñas sucedía lo mismo, pero casi todas vestidas de blanco o de monja. La gran mayoría de estos trajes eran heredados de hermanos, primos y vecinos solidarios, es decir, algunos de ellos ya habían hecho más desfiles que la cabra de la legión.



En primer plano José Manuel “santibañez”, Manolo “el sordo”, y Alonso “patilla”.
Fila derecha: Miguel María Sesma, Juan Pedro, Pepe “el del paro”y Camilo.


En mi caso, fui vestido con ropa de domingo y con unas sandalias blancas irrompibles de la marca “gorila”, que ni el tiempo ni las patadas al balón lograron romper, se tiñeron de marrón, después de negro y cuando me comenzaron a quedar pequeñas, mi padre que ejercía de zapatero, las metió en la horma... he de decir que descansan aún  impecables  en un armario )
Acompañaban a la vestimenta, un libro con pastas de nácar con letras en blanco y roja (no conozco a nadie que lo hubiera leído), y algún regalo como una cadena de oro o el primer reloj, pues a partir de este momento te considerabas lo suficientemente mayor para que el tiempo marcara las horas de tu vida.

Día del Corpus, gran misa solemne en la Parroquia. Había llegado el momento estelar, en fila y en silencio nos acercamos al altar y alargamos la lengua, ¡nada de risitas¡, recibíamos la hostia consagrada a la que no debíamos morder y ni mucho menos meter el dedo en la boca para despegarla del paladar.
Después se daba un recordatorio a la familia, indicando el nombre, la fecha y la iglesia en la que había tenido lugar la celebración

La fotografía del grupo en blanco y negro, nunca mejor dicho “una y única”, entonces no se hacían reportajes fotográficos o vídeos a todo color, era realizada por el fotógrafo local Miguel Vargas.
Tras la ceremonia de la iglesia venía otro momento esperado: “el banquete”. Celebrado de forma comunal entre todos los protagonistas del día, en un “Mac´ Aula” de grupo escolar Pío XI. Los niños sentados en los pupitres, comiendo el chocolate con churros, los maestros catequistas, los padres y hermanos alrededor de ellos, pero sin probar bocado. Alguien grita: ¡Por favor, no mancharse¡.
Los trajes había que devolverlos o bien ya tienen destinatarios el año que viene
                                                                                                          Francisco Sanchez García

sábado, 3 de marzo de 2012

Los Monaguillos de Villagonzalo

Los monaguillos


De izda. a dcha. Andrés Sesma, José “Gasolina”, Pedro Ángel Vivas Corbacho, Quico Barco, Gonzalo Godoy y Juan “de la bosiquina”.

La palabra monaguillo proviene de monjes pequeños o pequeños clérigos.

Voy a contaros mi experiencia de monaguillo,  parte de los años ’60 y de los ’70, cuando ejercían de sacerdotes Don Manuel Molina y Don Vicente Cortés.
Una gran parte de los niños tuvimos la experiencia de ejercer de monaguillos. No era fácil ingresar en este cuerpo integrado por ocho miembros, había lista de espera, seis eran considerados oficiales, mas dos de reserva, pues siempre había alguna gripe, una pierna rota, un brazo “lastimado”..... Hay que decir, que la mayoría vivíamos en la proximidad de la Iglesia, entre ellos recuerdo a Antonio Farrona, Manolo Vivas, Martín Vivas Corbacho, Esteban Patiño, José Manuel Flores Barco, Juan Félix Miranda, Miguel María Sesma, Ignacio Valadés, Félix Andujar....

Al principio ingresabas de “reserva”, había que aprender todo lo relacionado con el oficio, memorizando palabras y utensilios sacros: cáliz, patena, palio, crismeras, misal... Una vez que eras titular, formabas pareja para desarrollar las funciones de acólitos, secretarios o campaneros.
De acólito ayudando al sacerdote durante la liturgia, preparando el servicio en el altar, siempre atentos a las vinateras, tocar la campanilla en el momento adecuado, aguantar el misal, además de ser los únicos con derecho a beberse el vino sobrante no consagrado.
De secretario ayudabas a vestir al cura: alba, cíngulo, estola, capa pluvial...., abrir y cerrar puertas, encender y apagar cirios y lámparas.
Y por último, de campanero eras el encargado de tocar las campanas. En un principio se tocaban desde el coro, colgándonos y balanceándonos de la cuerda, mas tarde se tocaba arriba en el campanario. La subida a la torre era peligrosa, estrecha y oscura, se accedía a través de una escalera en espiral sin barandilla en la parte del hueco que daba al vacío. Había dos campanas grandes y una pequeña, en las grandes se tocaba a misa, se doblaba para los entierros, y se repicaba para anunciar las fiestas; en la pequeña se anunciaban los toques a misa.
Las campanas marcaban las horas del pueblo. Arriba en el campanario no había peligro de que te cogieran fumando, siempre había escondido en alguna grieta, un paquete de “Palmitas”, “Bonanza”, “Tres carabelas”..., y si había dinero, un paquete de “Pipper” mentolado; todo condimentado con las risas del “pecado” y las toses de fumador inexperto. Buenos momentos pasados asomándonos a ver las diminutas figuras en la plaza; saltando al tejado a por nidos o coger “volandones”.
Diariamente asistíamos a misa. Entre semana había pocas feligresas y menos feligreses, mujeres con velo y luto eterno, cada una propietaria de su reclinatorio, por lo que tenías que incorporarte al canto para que no sonara a descampado la iglesia: "Como brotes de olivo en torno a tu mesa...", "Que alegría cuando me dijeron.”, "Venid y vamos todos..." "Tu palabra me da vida”….

Aparte de la asistencia a las misas, participábamos en los entierros, bodas o bautizos, por estos dos últimos conceptos, ni que decir tiene, la propina dada por los padrinos no entraba a la parroquia, sino a nuestros bolsillos. Además, los dos acólitos, con toda la cara del mundo, acompañaban al cura a comer en los banquetes de celebración.

Los entierros, en aquel tiempo en blanco y negro, eran sobrecogedores. Los cantos funerarios, el hisopo, la llama de las velas, las sombras proyectadas, el susurro del rezo y el olor a incienso daba una solemnidad que resultaba tétrica. Se acompañaba al cura desde el responso hasta la despedida del duelo, se  preparaba el catafalco en la iglesia, y se  doblaban las campanas.

Ejercer este oficio requería esfuerzo y no pocos sacrificios, ser puntual y asistir diariamente a misa, aparte de memorizar cuatro cosas en latín para responder, aunque sin saber bien lo que decías. Siempre presente en días de fiestas, romerías, catequesis,  extremaunciones, trasnochar para la misa del gallo, pasar la bandeja del cepillo.... 
Pero también tenía sus compensaciones como recorrer todos los rincones de la iglesia, la sacristía, la torre, el coro, el confesionario, jugando al escondite, entre miedos a la oscuridad, a las imágenes, a que te regañara el cura. Y por supuesto, la percepción de  un salario semanal, pagadero todos los domingos. La asistencia diaria, controlada por el “listero” encargado del cuadrante,  era pagada a 1,50 pesetas, pero si faltabas a las tareas te descontaban 2,50 pesetas, por lo que éramos excelentes cumplidores del deber.

Una vez terminado el oficio, colgabas la sotana blanca, salías rápidamente a la “plaza los postes”, detrás de la iglesia, donde transcurrían los momentos más extraordinarios de la niñez: corretear o disputar un partido de fútbol, jugar a los “guarrinos”, al “guá”, a “antera”.... Todo ello interrumpido si aparecía el cura por la esquina, entonces era obligatorio acercarte raudo a besarle el anillo que portaba en la mano derecha.

domingo, 12 de febrero de 2012

El dia de las migas


Nos comimos 20 calderos, estaban buenisimas, el año   que viene repetimos, hasta entonces  disfrutad de las fotos pinchando aquí.

 https://picasaweb.google.com/voluntariosporvillagonzalo/ElDiaDeLasMigas#

domingo, 5 de febrero de 2012

Migas en la Plaza del Pueblo

Hola a todos los seguidores de este blog, que es vuestro blog, de todos los galapagueros,  porque alguna vez seguro que somos voluntarios por Villagonzalo, por nuestro pueblo, por nuestra  tierra y por donde están nuestras raíces.

                                                         
                                                   
Esta Asociación de “Voluntarios por Villagonzalo” ha propuesto  que empezamos el año realizando una nueva  actividad “comernos  unas buenas  migas en la plaza del pueblo”,  con un buen fuego que nos quite el frio y espante   las malas vibraciones, todo ello  gentileza de  las  Asociaciones, peñas  y   Ayuntamiento.

Queremos establecer que el domingo anterior al domingo de carnaval sea "El Día de las Migas"
Con el deseo de pasar un  alegre día de convivencia os invitamos a que participéis.

 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Propuesta de nombramiento de CRONISTA OFICIAL DEL PUEBLO DE VILLAGONZALO

Transcribimos la prouesta presentada en registro del Ayuntamiento:
"En la Asociación de Voluntarios por Villagonzalo, consideramos que entre nuestros convecinos se encuentra uno que posee los meritos y valores necesarios para realizar la función de Cronista Oficial del Pueblo.

El cronista oficial de un pueblo, como testigo directo de la actualidad, es el encargado de:

- Realizar, con narración objetiva, una memoria anual de los principales  acontecimientos sociales,    
  culturales, políticos, económicos, iniciativas emprendedoras, y de todo tipo relacionadas con el
  municipio y sus ciudadanos.
- Rastrear viejas constumbres e intentar recuperar tradiciones populares perdidas.
- Promover una conciencia entre todos los galapagueros y residentes, para que sea valorada nuestra
  historia y costumbres culturales.
- Procurar que los ducumentos históricos sean custodiados en su debida forma,  permitiéndose el acceso   a los investigadores, y facilitárselo a quien le siga en esta hermosa tarea.

Estamos convencidos que de todas estas tareas, dará suficiente cumplimiento el villagonzalense del que hablamos.

El cargo de Cronista Oficial del Pueblo debe recaer en persona que se distinga por su labor de estudio, investigación y difusión de la historia  de la población.
Méritos y valores suficientemente acreditados por la persona que estamos proponiendo, con la publicación de sus obras: "Apuntes  Históricos de  Villagonzalo" y "Villagonzalo ( 1836-1899). Su Tierra, sus Hombres", escritas de forma vocacional, altruista y solidaria.

También por la publicación de sus artículos, en el programa de festejos El Cristo y en el blog de la Asociacíón de  Voluntarios por Villagonzalo, que recogen pasajes de la vida del pueblo, siendo muy agradable su lectura por traer a nuestra memoria como viviamos hace algunos años.

Proponemos para el nombramiento de "Cronista Oficial del Pueblo de Villagonzalo" a D. Francisco Sánchez García, al concurrir en él todos los requisitos  exigidos.

Villagonzalo, 13 de octubre de 2011"

martes, 15 de noviembre de 2011

ROMERIA DE SAN ISIDRO

´La Asociación de San Isidro realiza las gestiones necesarias para que cada año disfrutemos de la romería,
     - atienden las necesidades de la Ermita y del recinto,
     - realizan el libro de festejos,
     - cobran los recibos,
     - gestionan la barra del bar,
     - gestionan la música .... con la que a la gran mayoría nos gusta bailar y pasarlo realmente bien.

El pasado día 11 de noviembre se tenía anunciada una asamblea y no pudo celebrarse porque sólo estábamos 4 asistentes, además de los miembros de la Junta Directiva, y es necesaria una asistencia mínima de 10 personas.
Se acordó convocarla nuevamente para el próximo 25 de noviembre, a las 08:30 de la noche.

Desde esta Asociación animamos, sobre todo, a quienes mejor se lo pasan en la romería, y a quienes quieran poner su granito de arena para que esta fiesta siga celebrándose y creciendo aún más,
a que asista a la asamblea. 
Sólo por asistir ya estas haciendo algo por tu pueblo.

lunes, 14 de noviembre de 2011

IV RUTA GALÁPAGA



¡¡¡Qué bien nos lo hemos pasado en la IV Ruta Galápaga!!!
Pues,¡ea!  de eso se trata, de pasarlo bien

¡¡¡Hasta la próxima!!!             

Nota. Todas las fotos las podeis ver  en el apartado album de fotos de esta misma página.

jueves, 27 de octubre de 2011

IV Ruta Galápaga


Como todos los años, ya estamos listos para hacer nuestra caminata.
Ya sabeis, 16 kilómetros de terreno llano por ambas márgenes de nuestro río Guadiana. Y por supuesto, al finalizar compartiremos viandas y experiencias, amenizadas por D.J. Porro.

Día 6 de noviembre
Hora Salida: 9'00
Lugar: Plaza Iglesia

Os esperamos a todos.

martes, 25 de octubre de 2011

LOGOTIPO RUTA GALÁPAGA


 
LOGOTIPO RUTA GALAPAGA

Debe medir 15 cm. De alto por 10 cm de ancho color verde carruaje lleno, cuando el logo sea impreso con líneas, aquí si se distinguirá la concha que medirá 6,5 cm de alto por 5 cm de ancho

martes, 11 de octubre de 2011

AQUELLOS BAÑOS EN EL RIO



Guadiana, lugar de mi infancia donde los recuerdos fluyen. Tardes de verano llenas de gozos. Sabores a bocadillo de tortilla de patatas, pepinos y tomates con sal, tajadas de melón, después del baño. Olores a orilla mojada, adelfas, espadañas, carrizos y junqueras.

Se aproximaba el 25 de junio, día del Corpus Christi, fecha en la que comenzábamos la temporada de baño. Se notaba el nerviosismo en la pandilla, para aquellos que no íbamos acompañados por personas mayores, la tarde de baño representaba el aliciente de lo prohibido y las serias advertencias familiares. Ya podíamos considerarnos “mayores”...

Una vez reunidos en el punto de partida, bajábamos la calle Estación, desviándonos por el pozo que existía a las traseras del edificio de “Cepansa”. Algunos nos subíamos al brocal, desafiando sus 15 metros de profundidad, recorríamos su circunferencia, indiferentes al peligro que ello suponía. Otros se entretenían en apedrear los numerosos nidos existentes en dos grandes palmeras datileras, cuyos frutos también
nos comíamos cuando estaban maduros.

Seguíamos en dirección a las vías del tren donde estaban estacionados numerosos vagones de mercancías, pues Villagonzalo era estación auxiliar de la de Mérida.
Atravesábamos las vías subiéndonos por ellos, algunos de combustible, otro de transporte de cereales,... hasta llegar a un camino de tierra que daba acceso a la zona de baño.

La zona de baño ocupaba unos 300 metros en cada orilla. En el margen que daba a la estación, donde se encuentra el edificio de la central de electricidad de la Sociedad “Guerrero y Guillén” y fábrica harinera denominada “San Amaro”, en funcionamiento desde mayo de 1906 ,se extendía una amplia explanada con apenas algunos árboles de ribera, toda llena de hierba, que se utilizaba como playa, zona donde se depositaban las toallas y se asentaban bañistas y acompañantes.

Aguas arriba, el río había roto el muro de la pesquera, produciendo una gran vía de escape de agua, por ello, el brazo de agua que llegaba hasta fábrica de la luz venía sin corriente alguna, poco profundo, muy limpio, que sin llegar a ser aguas cristalinas, era una zona de baños envidiable. Apenas entrañaba peligro para los nadadores principiantes, con una profundidad que no superaba el metro y medio, existiendo solamente el peligro de grandes peñas afiladas en algunos lugares del fondo.

El otro brazo del río que escapaba por la pesquera, el agua tenía la fuerza de la corriente del río abierto, lo cual no era impedimento para que algunos, más osados, nos metiéramos en la corriente y braceando lo más rápidamente posible, cruzábamos su cauce, apareciendo cientos de metros más abajo, para después descalzo a través de una orilla llena de zarzas, desandáramos el camino y volverlo a cruzar en sentido contrario. Hazañas infantiles que tenían el encanto de lo prohibido, pero que nos cuidábamos mucho de hablar en nuestras casas, pero sí lo hacíamos entre nosotros en las plazas del ayuntamiento y de la iglesia, durante las noches de verano,
recordando lo hecho, de presumir de valientes, y de planear el día siguiente.

Los fines de semana, familias enteras, se iban al río desde la mañana hasta la noche, reservaban su pequeño espacio esparciendo sus toallas en la hierba, disfrutando del viento fresco del río, luego del baño comían y bebían las viandas que portaban de casa, de postre melón y sandía.




Otros, en cambio, podían tomarse el aperitivo en la cantina de “Roque”, hecha con palos de madera y cañas, y que permanecía abierta todo el verano a la orilla. En ella se podía tomar un botellín de cerveza, vino peleón local embotellado por Bodegas Segundo Vivas; siendo tapa única: tomate con sal, que era lo que daba la tierra.

El progreso de la civilización trajo consigo el agua corriente al pueblo, y con ello la canalización de las aguas fecales vertiéndose directamente, sin tratar, al arroyo San Juan y de éste al Guadiana, con ello se acabó el baño. Durante algún tiempo, la población emigró a la zona del badén, pero la construcción de piscinas en los pueblos aledaños acabaron igualmente con esta zona.

jueves, 18 de agosto de 2011

¡¡¡ENHORABUENA VILLAGONZALO!!!


¿Te has gustado durante la Semana de los Jóvenes?
Sí verdad, y con ese final, el del sábado:
- Exposición intercultural de personas que conviven con nosotros y quisieron mostrarnos su cultura y gastronomía de origen, y también dárnoslo a probar, todo riquísimo.
- Ruta senderista de la Luna Llena, mucha gente participando, con ganas de andar y de echar un rato comiendo y bebiendo con todos, y con toda armonía.
- La tómbola de la Asociación de Mujeres “La Villa”, procurándose unos ingresos para costear la reunión que tienen el próximo año aquí, en el pueblo, no sé cuántas asociaciones de la comarca, pero vendrán muchas mujeres. Y claro, todo el pueblo comprando papeletas, firmando para la rifa de un bonito cuadro, y los jueves dulces, ricos dulces que venden en la plaza.
- Y la Fiesta Ibicenca, ¡qué emoción!, toda la plaza de la Iglesia llena de gente y todos vestidos de blanco, como celebrando algo grande, como un nacimiento .… o algo muy parecido.

viernes, 15 de julio de 2011

LECHE EN POLVO


Aquellos vasos de leche en polvo en el Colegio Nacional “Pío XII”

Cuando hasta mediados de los años ´60, en el Colegio Nacional “Pío XII” había escuelas de niños y escuelas de niñas; cuando las niños pasábamos las tardes haciendo trabajos manuales, y las niñas cosiendo y bordando…

Cuando los sábados por las mañanas desfilábamos hasta la plaza de la iglesia y, ante el monumento de la cruz de los caídos, se cantaban himnos patrios: “Cara al sol”, “Montañas nevadas”...

Cuando todo esto sucedía, los Estados Unidos de América para compensar a España por su no inclusión en el Plan Marshall con el que ayudaron en la reconstrucción de una Europa destrozada por la guerra, comenzó a colaborar enviando alimentos para los niños españoles escolarizados, donando cargamentos de porciones de queso y, en especial, muchos bidones llenos de leche en polvo. Alimentos que contribuyeron a redondear el número de calorías necesarias de muchos de nosotros.

El Estado español creó el Servicio Escolar de la Alimentación para el reparto de estos alimentos como complemento alimenticio de los niños y, en aquel colegio en blanco y negro, pobre y desolado, cada mañana, se repetía un ritual:

La señora Vitoria, cocinera y encargada del comedor escolar, ponía a cocer un gran balde agua, cuando estaba en estado de ebullición, dejaba caer las raciones de leche en polvo regaladas por los americanos, que al diluirse en agua tomaba la blancura de la leche, algo de su espesor y un sabor aproximado a la leche de vaca.

En las horas lectivas de la tarde, cada maestro y maestra con sus alumnos hacíamos una estricta fila, con un vaso de aluminio en las manos donde nos vertían una ración de leche tibia, con un sabor definible como “raro” que algunos adulteraban con “Cola Cao o azúcar”, difícil de tragar, pero que en invierno al servirla caliente no caía nada mal.

He de reconocer que no recuerdo haber tomado porciones de queso, me cuentan eran parecidos a las actuales porciones de “El Caserío”, pero de color amarillento, contenido en enormes latas cilíndricas de metal, de donde se iban partiendo en porciones para ser repartidas por las mañanas, a la hora del recreo. El que quisiera comerlo con pan, debía traerlo de su casa.

De todo esto sólo hace más de 40 años...



Francisco Sánchez García. 15 de julio de 2011

Cuota de importe voluntario

El espiritu de la asociación de Voluntarios por Villagonzalo es que todo sea “voluntario”, y que cada uno de los vecinos hagamos lo que buenamente nos sea posible.
No obstante, la legislación que regula las asociaciones establece que éstas tienen que contar con un libro actualizado de socios, y para dar cumplimiento a este requisito legal y figurar como socio se ha acordado pagar UNA SOLA CUOTA ANUAL DE IMPORTE VOLUNTARIO, y así tendremos el libro actualizado de socios.
También debemos rellenar una ficha de inscripción con los datos del socio que haga posible la comunicación con él. Estas fichas están disponibles en las reuniones que realizamos todos los primeros viernes de cada mes en la casa de la cultura y también en las oficinas de Caja Badajoz y Banca Pueyo de la localidad. En cualquiera de estos bancos puedes realizar tu aportación y ser socio. Las personas que ya hayan realizado una aportación, solo tendrán que rellenar la ficha de datos.
En Villagonzalo debemos dejar de quejarnos, hablemos bien de nuestro pueblo y empecemos a estar orgullosos del pueblo que tenemos, porque sin duda alguna, entre todos podemos hacer que sea mucho más bonito y que vivir aquí sea realmente agradable.

lunes, 30 de mayo de 2011

CINE SAN LUIS

El cine de Don Luis Sánchez del Villar, situado en la Plaza España, se inauguró en 1952, y tal acontecimiento se anunció en el Diario Hoy el 23 de septiembre de ese año y decía así:

“Ha sido inaugurado en esta villa un magnífico teatro propiedad de nuestro querido amigo, Don Luis Sánchez del Villar. El plano de tan bellísimo inmueble se debe al arquitecto Don Luis Morcillo, y su construcción al renombrado maestro de Don Benito, Don Eugenio Quintana.
De moderna estructura se conjugan en este hermoso teatro la esbeltez de su arquitectura con sus airosas líneas. Dotado de elegante bar, sala de fiestas y amplias terrazas hacen que sea sin duda alguna uno de los mejores teatros de la provincia. Felicitamos al señor Sánchez del Villar que tan alto ha sabido poner el nombre de esta villa



Asistir al cine por menos de dos pesetas, con descanso para ir a comprar pipas y, si se podía, tomarte una “mirinda”, era lo máximo que podía aspirar cualquier niño del pueblo. El cine nos permitía viajar, aunque fuera imaginariamente, pues no teníamos más horizonte que el “lejío”, la zona de baños de Guadiana o las plazas del pueblo.

Tu madre te vestía de domingo, te daba dos pesetas, corriendo te dirigías a la plaza, mirabas los fotogramas expuestos en “la cartelera”, te asomabas a la ventanita de la taquilla, al Sr. Quico “el marajá” le pedías la entrada, el Sr. Martín “Talega” te las cortaba, salías corriendo a buscar un buen sitio donde sentarte, esperar la señal de las luces al apagarse…. y oír el tenue sonido del proyector cuando estábas muy cerca.

La proyección tenía dos descansos para cambiar de bobina, pero aparte de eso, al estar las películas muy repasadas, las proyecciones se cortaban cuando más interesante estaba, entonces todo el mundo empezaba a silbar y abuchear al maquinista, el señor Antonio Farrona, toda una vida entre rollos de películas, máquinas de rebobinado, pegamentos de empalmes y carteles de la Metro Golden Mayer. Además, con la vista llena de indios, vaqueros, romanos, gladiadores, viquingos, ganster, y guapas mujeres.

La sesión comenzaba con el noticiario completo del Nodo, una especie de telediario que emitía noticias sucedidas hacía varias semanas o meses, donde se hacían alabanzas al régimen de Franco, las victorias europeas del Real Madrid, etc. A continuación salía el león de la Metro y todos comentábamos que la película era muy buena, pues el león era sinónimo de calidad.

Las películas se clasificaban por rombos. Las de dos rombos eran para mayores de edad, donde las imágenes o escenas consideradas “escabrosas”, algo así como besarse o darse un “achuchón” estaban todas censuradas y cortadas. Si por casualidad alguna escena de éstas se emitían, levantaba un coro de silbidos en las filas delanteras, donde se ubicaba la chiquillería.

Los cines han cambiado, pero las sensaciones que dejan las películas vistas en la infancia no se olvidan con el paso del tiempo. Recuerdo especialmente las de romanos: “Espartaco”, “Maciste”, “Los Macabeos”, “David y Goliath”; las de pistoleros: “Los 7 magníficos”, “La muerte tiene un precio”, “Por un puñado de dólares”, “El Álamo”; las españoladas: todas las interpretadas por Joselito, Rocio Dúrcal o Marisol, “Botón de ancla”, “Del rosa al amarillo”.

Pero había dos temas estrellas. Las películas de kárate interpretadas por Bruce Lee que te marcaban “a fuego”, pues una vez vista, te dirigías a casa a hacerte unos “luchacos” y durante días te pegabas con todo bicho viviente que estuviera a tu lado, dando patadas a todos los muebles y volteretas hasta desnucarte.

Y por otra parte, las películas de “Tarzan”, con lo que pasabas todo el verano haciendo su grito por las esquinas del pueblo, esperando que otro, en la misma situación de aburrimiento, te contestara con el mismo grito. O como me pasó a mí, en la hora de la siesta, colgarme de una cuerda boca abajo, simulando una “liana”, hasta que me rompí la cabeza. Muchas fueron las grapas con las que me cosió Don José Manuel el médico.

El cine de verano

Con la llegada del tiempo caluroso, del cine de verano situado en la C/ Estación y propiedad de este mismo señor, con su paredes encaladas, su pantalla gigante, sus sillas y mesas de madera, el suelo de tierra, las picaduras de mosquitos, el revolotear de mariposas de noche, el cri-cri de los grillos, las salamanquesas en la pantalla.....

En la calle, Quico “el dulcero” y Antonio Mendoza “Canesú” tenían su puesto de chucherías y helados en el que la gente compraba el “avituallamiento” antes de la película. También despachaba altramuces la Sra. Amelia.

La entrada se hacía a través del bar, los muchachos que no tenían dinero para entrar, ¡que eran muchos¡, se pasaban toda la tarde con una navaja haciendo un agujero a una puerta falsa de madera, situada casi enfrente de la pantalla, con el fin de ver la película. ¡Lo que hacía la necesidad¡. La otra alternativa era esquivar a Martín “Talega” que se pasaba la noche luchando contra aquellos que intentaban colarse.

En fin, que en las butacas de los cines de Don Luis se ha escrito parte de la vida de mi pueblo.


Francisco Sánchez García

domingo, 8 de mayo de 2011

Hemos pasado una buena jornada encima de la bicicleta y tomando unas cervecitas en buena compañia. Ha sido posible gracias a todos los que han participado en la ruta de una manera  o de otra .Mirar las fotos, habeis salido todos muy guapos.